-Hijo, ¿tu ves aquel banquito?
+¿Cuál abuelo, el de al lado del molino? Si, ¿por qué?
-Pues en aquel banquito le pedí salir a tu abuela.
Y en la esquinita aquella, donde nos dimos el primer beso.
+ Y abuelo, ¿En qué iglesia os casasteis?.
-¿Ves aquella bandera de Alcalá? Allí al lado del castillo, ¿La ves?
+ Hombre abuelo, como para no verla, si está en todo lo alto.
-Pues allí, en la Ermita de Águila, fue donde nos casamos.
Y ahora ven, que te voy a enseñar algo.
+ ¿A dónde vamos abuelo?
- Mira, ves aquel balconcillo con las rejas verdes?
Ahí es a donde salíamos cada tarde.
+ ¿Otra vez me vas a contar esa historia? ¿Otra vez lo del 2020?
- Hoy te voy a contar otra cosa... Y esto lo aprendí aquellas tardes.
+Dime abuelo.
- Nosotros nos mudamos aquí, porque yo siempre he querido una casa grande,
con su buen balcón, su piscina y después compré el local de abajo, y allí hicimos la cochera.
+ Abuelo, si es que todo lo que tenemos, os lo debemos a ustedes.
- Pues aquella tarde, a las 20:00, puntual como siempre, tu abuela me dijo que ese día no tenía ganas,
y me vi allí solito, aplaudiendo como cada día,
y entonces entendí, que el tesoro mas grande que había guardado desde chico,
no era la casa, ni el coche,
ni esas tonterías,
era tener a mi lado a tu abuela,
a mi niña,
a la mujer de mi vida.
+¿Cuál abuelo, el de al lado del molino? Si, ¿por qué?
-Pues en aquel banquito le pedí salir a tu abuela.
Y en la esquinita aquella, donde nos dimos el primer beso.
+ Y abuelo, ¿En qué iglesia os casasteis?.
-¿Ves aquella bandera de Alcalá? Allí al lado del castillo, ¿La ves?
+ Hombre abuelo, como para no verla, si está en todo lo alto.
-Pues allí, en la Ermita de Águila, fue donde nos casamos.
Y ahora ven, que te voy a enseñar algo.
+ ¿A dónde vamos abuelo?
- Mira, ves aquel balconcillo con las rejas verdes?
Ahí es a donde salíamos cada tarde.
+ ¿Otra vez me vas a contar esa historia? ¿Otra vez lo del 2020?
- Hoy te voy a contar otra cosa... Y esto lo aprendí aquellas tardes.
+Dime abuelo.
- Nosotros nos mudamos aquí, porque yo siempre he querido una casa grande,
con su buen balcón, su piscina y después compré el local de abajo, y allí hicimos la cochera.
+ Abuelo, si es que todo lo que tenemos, os lo debemos a ustedes.
- Pues aquella tarde, a las 20:00, puntual como siempre, tu abuela me dijo que ese día no tenía ganas,
y me vi allí solito, aplaudiendo como cada día,
y entonces entendí, que el tesoro mas grande que había guardado desde chico,
no era la casa, ni el coche,
ni esas tonterías,
era tener a mi lado a tu abuela,
a mi niña,
a la mujer de mi vida.

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